Si no sabes de que va esta historia y te interesa, pasate por aquí
Nos sentamos los dos en un banco de un parque cercano a su casa, de camino habíamos mantenido la típica conversación intrascendente sobre que tal nos iba...Nada más sentarnos encendí un cigarro y la miré...La verdad es que estaba muy guapa y no pude evitar sonreir...
- Bueno Red, aquí me tienes...Me vas a explicar que es lo que quieres, o por qué me has estado siguiendo esta semana.... - Muy típico de Paloma, coger el toro por los cuernos
- No lo digas así porque no te he estado siguiendo...- Repliqué inocentemente, ¿cómo coño le iba a preguntar que quería saber si su hijo era mío?, me había preparado algo en casa pero ya no me servía de nada
- ¿Ah no? - dijo
- Bueno...Si que te he seguido, pero era porque quería saber que tal te iba...-Intenté explicarme
- Y ¿qué tal me va Red?
No supe que decir, lo absurdo de mi intención me atenzaba, estaba tremendamente acojonado y ella no me lo estaba poniendo fácil...Tampoco me lo merecía. Después de quedarme mirando un rato al suelo, le dije
- Quiero saber si fui yo la persona de la que te quedaste embarazada - Lo dije muy despacio, pensando mucho las palabras y de la manera más neutra posible. Ella suspiro y se tomó un momento para contestarme
- ¿Para qué lo quieres saber?¿Por qué te lo iba a decir Red?Miraté, ¿crees que desearía que tu fueras el padre de mi hijo?¿Crees que estaría dispuesta a darte esa oportunidad? No, Red, no. De mi te puedes borrar cuando las cosas vengan mal dadas y puedes desaparecer de mi vida. Aunque me quede jodida se que saldré para adelante, pero de un niño no y menos de mi hijo...Estás hecho una mierda, te lo pasarás muy bien en tus noches de excesos, pero tienes una vida que da pena. Te has puesto por delante de todos, pero solamente para destruirte y lo estás consiguiendo
- Puedo cambiar - Repliqué de manera infantil y con muy poca convinción
- No me hagas reir, ¿vas a ir al Tibet a convertirte en monje budista?...No eres mala hierba Red, pero estás en muy mal lugar y muy mal acompañado...Sabes como me enteré de que estaba embarazada, haciéndome unos análisis de sangre, porque estaba muerta de miedo por si me habías pegado alguna enfermedad...¿Quién coño te crees que eres para venir a reclamarme nada?
- No te estoy reclamando nada, solo quería saber si era yo el padre...-contesté a la defensiva
- ¿Y qué más te de eso? Te vas a acordar de tu hijo mientras estés vomitando en la calle como el otro día...
- No seas así, es cierto que había salido de fiesta, pero si vomité fue, porque en ese momento me di cuenta de que podría ser el padre...- Intenté explicarme
- Y claro como te diste cuenta de que podías ser padre, te pusiste a vomitar...Vamos, es lo que todo deseamos que haga nuestro padre cuando se entera de que vamos a nacer...¿Cómo te crees que lo pasé yo?¿Sabes la cantidad de lagrimas que tuve que tragarme y lo mal que lo han pasado en mi familia, cabrón? - Se le cayó una lagrima
Nos quedamos en silencio...Paloma se levantó y me dijo...
- Mira Red, eres el padre de este niño, pero no vas a saber nada de él en tu vida. No te quiero ver por aquí, no va a llevar tus apellidos y no te va a suponer ninguna carga. No vuelvas a aparecer por aquí, porque llamaré a la policia...y si la policia no viene, mi padre y mis hermanos estarán encantados de pegarte cuatro hostias, te lo advierto, no vuelvas a seguirme jamás...Adios
Y se marchó...Yo me quedé sentado en el banco y me encendí un cigarro...Poco a poco lo noté...Esa sensación familiar que te impide respirar, que hace que la vista se te distorsione, que te pique la nariz y que te entré mucho calor...
La primera lagrima rodó por mi mejilla izquierda
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Sunday, October 26, 2008
Sunday, October 12, 2008
Mr Gray (VIII): Los 14 meses en el Tibet de Red (I)
Si no sabes de que va esta historia y te interesa, pasate por aquí
Paloma entró en mi vida un poco antes de que pasara lo de mis padres...No os voy a decir que fuera la mujer de mi vida, pero era una chica que merecía mucho la pena. Yo lo sabía y tengo que reconocer que me gustaba mucho. Sin ser una chica guapísima, era muy atractiva y además tenía un coco increible. Imagino que esa inteligencia la hacía mucho más atractiva...Con el accidente de mis padres se me fueron las cosas de las manos y una de esas cosas fue Paloma.
Ella me dejó. Recuerdo que lo entendí perfectamente, porque mi vida era un desastre y porque la estaba tratando fatal, la pobre aguantó demasiado... Pero hubo algo que no me cuadro...Con lo mal que me había portado con ella, rompió a llorar mientras me dejaba...Pensé que era por lo que pudo haber sido entre los dos si el destino no hubiera querido que mis padres murieran, o porque se sentía culpable de dejarme en un un momento jodido...No sé, sé que se fue de mi vida y tampoco la culpé, era lógico...
Pasados cinco meses me volví a encontrar con ella. Yo salía de una casa de alguien a quien no conocía, después de una noche de fiesta, que no recordaba. Iba a cruzar un paso de cebra y por la acera de enfrente pasaba una chica que me sonaba muchísimo. Ella no me había visto y como no tenía muy claro quien era e iba un poquito tocao de la noche anterior, la seguí con toda la discreción que pude...Tenía mis dudas, porque después de haber estado de fiesta toda la noche reconozco que mi percepción estaba un poco perjudicada. Por otro lado, creía que era Paloma, pero la veía rara...No fue hasta que llegamos a su portal cuando me di cuenta de que efectivamente, era Paloma y de que si la veía rara, era porque estaba embarazada. Me quedé cao por un momento y cuando me di cuenta de que ese niño podía ser mío, no pude reprimir las ganas de vomitar y eché hasta la primera papilla en un árbol...
La idea de tener un hijo, me acojonaba muchísimo, por otro lado no estaba seguro de que fuera mío. Ella no me había dicho nada y no podía entrar en la vida de Paloma exigiendo explicaciones, a lo mejor tenía novio o algo, y las cosas no se hacen así... Opté por seguirla durante unos días y en función de lo que me encontrara, ya pensaría que hacer...Tras una semana me dí cuenta de que Paloma no tenía aparentemente novio, su vida se había reducido a estar en casa, salir a dar una vuelta con las amigas por su barrio y en hacer algún recado que otro...Hacía muy pocas cosas, aunque no me extrañó, estaba embarazada y se estaría cuidando... Decidí que tenía que hablar con ella para quedarme tranquilo y asumir mis responsabilidades, si era el padre de ese niño. Un día por la mañana, Paloma iba a dar un paseo ella sola como todas las mañanas y nada más salir de su portal me acerqué:
- Hola Paloma - La saludé de manera educada mientras me acercaba
- Hola Red...No está mal...Has tardado una semana en decidirte a hablar conmigo - Me contestó
Paloma entró en mi vida un poco antes de que pasara lo de mis padres...No os voy a decir que fuera la mujer de mi vida, pero era una chica que merecía mucho la pena. Yo lo sabía y tengo que reconocer que me gustaba mucho. Sin ser una chica guapísima, era muy atractiva y además tenía un coco increible. Imagino que esa inteligencia la hacía mucho más atractiva...Con el accidente de mis padres se me fueron las cosas de las manos y una de esas cosas fue Paloma.
Ella me dejó. Recuerdo que lo entendí perfectamente, porque mi vida era un desastre y porque la estaba tratando fatal, la pobre aguantó demasiado... Pero hubo algo que no me cuadro...Con lo mal que me había portado con ella, rompió a llorar mientras me dejaba...Pensé que era por lo que pudo haber sido entre los dos si el destino no hubiera querido que mis padres murieran, o porque se sentía culpable de dejarme en un un momento jodido...No sé, sé que se fue de mi vida y tampoco la culpé, era lógico...
Pasados cinco meses me volví a encontrar con ella. Yo salía de una casa de alguien a quien no conocía, después de una noche de fiesta, que no recordaba. Iba a cruzar un paso de cebra y por la acera de enfrente pasaba una chica que me sonaba muchísimo. Ella no me había visto y como no tenía muy claro quien era e iba un poquito tocao de la noche anterior, la seguí con toda la discreción que pude...Tenía mis dudas, porque después de haber estado de fiesta toda la noche reconozco que mi percepción estaba un poco perjudicada. Por otro lado, creía que era Paloma, pero la veía rara...No fue hasta que llegamos a su portal cuando me di cuenta de que efectivamente, era Paloma y de que si la veía rara, era porque estaba embarazada. Me quedé cao por un momento y cuando me di cuenta de que ese niño podía ser mío, no pude reprimir las ganas de vomitar y eché hasta la primera papilla en un árbol...
La idea de tener un hijo, me acojonaba muchísimo, por otro lado no estaba seguro de que fuera mío. Ella no me había dicho nada y no podía entrar en la vida de Paloma exigiendo explicaciones, a lo mejor tenía novio o algo, y las cosas no se hacen así... Opté por seguirla durante unos días y en función de lo que me encontrara, ya pensaría que hacer...Tras una semana me dí cuenta de que Paloma no tenía aparentemente novio, su vida se había reducido a estar en casa, salir a dar una vuelta con las amigas por su barrio y en hacer algún recado que otro...Hacía muy pocas cosas, aunque no me extrañó, estaba embarazada y se estaría cuidando... Decidí que tenía que hablar con ella para quedarme tranquilo y asumir mis responsabilidades, si era el padre de ese niño. Un día por la mañana, Paloma iba a dar un paseo ella sola como todas las mañanas y nada más salir de su portal me acerqué:
- Hola Paloma - La saludé de manera educada mientras me acercaba
- Hola Red...No está mal...Has tardado una semana en decidirte a hablar conmigo - Me contestó
Thursday, September 25, 2008
Mr Gray (VII): Brown II
"Después de la tormenta siempre llega la calma,
pero después de tí, después de tí no hay nada" - Enrique Bunbury
Si no entiendes de que va esto, pasaté por aquí
Blueberry se había marchado al trabajo. Yo estaba más tranquila y comí algo con Angie. Hablamos de trabajo, de como iban las cosas, de sus proyectos y mientras ella preparaba un te bien caliente, llegó la fatídica pregunta...
- Bueno, me cuentas porque te has puesto así - Me dijo mientras me miraba fijamente con cara de "de esta no te escapas bonita..."
Me miré a las puntas de mis zapatos, y en voz muy baja conteste - He engañado a Gray
- ¿Cómo...?
No sé lo que ella estaba haciendo, probablemente mirarme con cara rara, yo mientras seguía mirando mis zapatos como una niña pequeña - Con un chico, le engañé hace trece días...
Angie siguió preparando el te y yo seguía sin mirarla, cuando sirvió el agua en las tazas y puso las bolsitas, continuó el interrogatorio - ¿Le quieres?
- ¿A quién?
- Al otro chico
- No - Contesté de inmediato, sin dudarlo, era de las pocas cosas que tenía claras...
- ¿Y quién es?
- Fue en una fiesta con antiguos compañeros de la facultad, Gray no había podido venir... A mi ese chico siempre me había gustado en la universidad y nos llevabamos muy bien, pero en aquella época él estaba saliendo con otra chica y nunca me hizo caso... Hacía que no le veía años y seguía igual que siempre, pero ahora sin novia...Bebimos, charlamos, nos reimos.... al final nos quedamos él y yo solos...No me preguntes como, acabamos en su casa y allí pasó todo - removí el te, mientras tragaba saliva
- Pero ¿por qué?...
- No lo se, si no te soy sincera no lo se... Lo único que se es que no mereció la pena, que aunque pensara que me daría igual, que quería hacerlo, que solo iba a ser sexo, luego no ha sido así...Que me odio por lo que le he hecho a Gray, porque estoy convencida que él no lo haría nunca y que no se...no se que hacer...No duermo, no como, me cuesta horrores concentrarme...Llevo sin ver a mi novio desde ese día y no quiero verle, pero le quiero y le hecho de menos y me odio por lo que he hecho...
- Mira, siento ser yo la que te diga esto- Angie se puso muy seria- pero estoy segura que él te ha hecho lo mismo a tí alguna vez...O te crees que las noches que salía con el cabrón de Red, sólo tomaban copas...Que serán amigos de toda la vida y todo lo que tu quieras, pero Red es un cabrón, acuérdate lo que le hizo a la chica esa...-Repuso indignada Angie...- Además llevais juntos mucho tiempo como para que no...
- Yo se que no...- Contesté
- ¿Por qué? Vamos dime, ¿por qué lo sabes? - Me contestó retadora Angie
Suspiré, deje la taza y la miré - El año pasado entró a trabajar en la agencia una becaria en verano, era una niña guapísima, está claro que mi jefe buen gusto para las mujeres tiene...Cuando llegué de las vacaciones tuve que trabajar con ella y para romper el hielo le enseñé fotos de las vacaciones que Gray y yo habíamos pasado en los Fiordos...Ella miró las fotos y me preguntó mucho por Gray, la verdad es que hubo un punto que me pareció que me quería decir algo, pero se calló. El día que se le terminaba la beca, entró a mi despacho para despedirse de mi y me dijo que cuidara a Gray. Cuando le miré con cara rara, me dijo que ella le había conocido una noche en un bar, que ella, había estado saliendo con Red un tiempo- Angie puso mala cara al momento - que una amiga suya muy guapa había intentado varias veces ligar con Gray y él siempre le dijo que no...
No pude aguantar más y me puse a llorar otra vez como una imbecil...Angie me abrazó
pero después de tí, después de tí no hay nada" - Enrique Bunbury
Si no entiendes de que va esto, pasaté por aquí
Blueberry se había marchado al trabajo. Yo estaba más tranquila y comí algo con Angie. Hablamos de trabajo, de como iban las cosas, de sus proyectos y mientras ella preparaba un te bien caliente, llegó la fatídica pregunta...
- Bueno, me cuentas porque te has puesto así - Me dijo mientras me miraba fijamente con cara de "de esta no te escapas bonita..."
Me miré a las puntas de mis zapatos, y en voz muy baja conteste - He engañado a Gray
- ¿Cómo...?
No sé lo que ella estaba haciendo, probablemente mirarme con cara rara, yo mientras seguía mirando mis zapatos como una niña pequeña - Con un chico, le engañé hace trece días...
Angie siguió preparando el te y yo seguía sin mirarla, cuando sirvió el agua en las tazas y puso las bolsitas, continuó el interrogatorio - ¿Le quieres?
- ¿A quién?
- Al otro chico
- No - Contesté de inmediato, sin dudarlo, era de las pocas cosas que tenía claras...
- ¿Y quién es?
- Fue en una fiesta con antiguos compañeros de la facultad, Gray no había podido venir... A mi ese chico siempre me había gustado en la universidad y nos llevabamos muy bien, pero en aquella época él estaba saliendo con otra chica y nunca me hizo caso... Hacía que no le veía años y seguía igual que siempre, pero ahora sin novia...Bebimos, charlamos, nos reimos.... al final nos quedamos él y yo solos...No me preguntes como, acabamos en su casa y allí pasó todo - removí el te, mientras tragaba saliva
- Pero ¿por qué?...
- No lo se, si no te soy sincera no lo se... Lo único que se es que no mereció la pena, que aunque pensara que me daría igual, que quería hacerlo, que solo iba a ser sexo, luego no ha sido así...Que me odio por lo que le he hecho a Gray, porque estoy convencida que él no lo haría nunca y que no se...no se que hacer...No duermo, no como, me cuesta horrores concentrarme...Llevo sin ver a mi novio desde ese día y no quiero verle, pero le quiero y le hecho de menos y me odio por lo que he hecho...
- Mira, siento ser yo la que te diga esto- Angie se puso muy seria- pero estoy segura que él te ha hecho lo mismo a tí alguna vez...O te crees que las noches que salía con el cabrón de Red, sólo tomaban copas...Que serán amigos de toda la vida y todo lo que tu quieras, pero Red es un cabrón, acuérdate lo que le hizo a la chica esa...-Repuso indignada Angie...- Además llevais juntos mucho tiempo como para que no...
- Yo se que no...- Contesté
- ¿Por qué? Vamos dime, ¿por qué lo sabes? - Me contestó retadora Angie
Suspiré, deje la taza y la miré - El año pasado entró a trabajar en la agencia una becaria en verano, era una niña guapísima, está claro que mi jefe buen gusto para las mujeres tiene...Cuando llegué de las vacaciones tuve que trabajar con ella y para romper el hielo le enseñé fotos de las vacaciones que Gray y yo habíamos pasado en los Fiordos...Ella miró las fotos y me preguntó mucho por Gray, la verdad es que hubo un punto que me pareció que me quería decir algo, pero se calló. El día que se le terminaba la beca, entró a mi despacho para despedirse de mi y me dijo que cuidara a Gray. Cuando le miré con cara rara, me dijo que ella le había conocido una noche en un bar, que ella, había estado saliendo con Red un tiempo- Angie puso mala cara al momento - que una amiga suya muy guapa había intentado varias veces ligar con Gray y él siempre le dijo que no...
No pude aguantar más y me puse a llorar otra vez como una imbecil...Angie me abrazó
Thursday, September 18, 2008
Mr Gray (VI): Brown
Mr Gray (V)
Era la tercera llamada que le hacía en esa mañana y no había conseguido hablar con él. Ultimamente Gray estaba muy liado con reuniones de trabajo y ese tipo de cosas, y las llamadas cada vez más se limitaban a seguir un guión, educado pero vacío. No la importaba, porque en ese momento Gray era la última persona con la que quería hablar. ¿"Quería"?, quizá fuera más adecuado decir "podía hablar". Durante toda la mañana había tenido esa sensación que le llevaba persiguiendo las últimas dos semanas, esa sensación que la impedía dormir, pensar, comer... La tan cacareada crisis había hecho que el trabajo en la agencia de publicidad flojeara, son tiempos de apretarse el cinturón y de controlar el dinero, y la publicidad es de los primeros gastos que se recortan en la mayoría de las empresas. Había tenido toda la mañana libre, toda la mañana para pensar, para darle vueltas a la cabeza y a lo que había hecho....Toda la mañana para encerrarse en el baño y llorar, para quedarse ahí metida y no enfrentarse a la mierda en la que se había metido ella sola...Ella que siempre había tenido claro qué hacer y qué decir en cada momento, que se había movido en un mundo de hombres como pez en el agua, que tenía fama de dura y de exigente...Ella que era "uno" más, ahora se sentía "uno" menos...Tras lavarse la cara durante un rato con agua muy fría y echarse colirio, decidió que tenía que salir de allí. Al fin y al cabo, no había mucho trabajó y a su jefe le daría igual.
Habló con su jefe y tras inventarse una excusa, fue a casa de su mejor amiga, Angie. Angie era diseñadora gráfica como ella, solo que era freelance, por lo que trabajaba mucho en casa y era una opción segura en estas situaciones de emergencia...Bajó del taxi cuando llegó al portal, que estaba abierto y subió directamente al piso. A medida que iba subiendo en el ascensor notaba las ganas de llorar dificultándole la respiración y desenfocándo su mirada...Llamó al timbre y al momento notó ruidos en la casa, abrieron la puerta:
- Coño Brown ¿Qué haces tú por aquí?- Era Blueberry, el novio de Angie, acompañado de Leyla, su perra- Pasa, pasa...corre ven a la cocina, que estoy haciendo una tortilla riquísima y tengo que darle la vuelta que se me va a quemar- y salió corriendo en dirección a la cocina, seguido de su perra, que parecía encantada, de que su dueño de casi uno noventa se diera carreras por el pasillo de su casa como si tal cosa...
Cuando Brown llegó a la cocina, Blueberry había puesto un plato sobre la sartén y se disponía a hacer el magistral movimiento encima del fregadero. Con un movimiento preciso, dió la vuelta a la sartén sobre el plato y le enseñó a Brown una tortilla de patata con pimiento recien hecha.
- Que buena pinta tiene o ¿no?- comentó sin disimular una sonrisa de satisfacción y sin dejar de mirar el plato
-....
- Angie está en su despacho, currando...Pero...¿Qué te pasa?...¿Por qué lloras?
Era la tercera llamada que le hacía en esa mañana y no había conseguido hablar con él. Ultimamente Gray estaba muy liado con reuniones de trabajo y ese tipo de cosas, y las llamadas cada vez más se limitaban a seguir un guión, educado pero vacío. No la importaba, porque en ese momento Gray era la última persona con la que quería hablar. ¿"Quería"?, quizá fuera más adecuado decir "podía hablar". Durante toda la mañana había tenido esa sensación que le llevaba persiguiendo las últimas dos semanas, esa sensación que la impedía dormir, pensar, comer... La tan cacareada crisis había hecho que el trabajo en la agencia de publicidad flojeara, son tiempos de apretarse el cinturón y de controlar el dinero, y la publicidad es de los primeros gastos que se recortan en la mayoría de las empresas. Había tenido toda la mañana libre, toda la mañana para pensar, para darle vueltas a la cabeza y a lo que había hecho....Toda la mañana para encerrarse en el baño y llorar, para quedarse ahí metida y no enfrentarse a la mierda en la que se había metido ella sola...Ella que siempre había tenido claro qué hacer y qué decir en cada momento, que se había movido en un mundo de hombres como pez en el agua, que tenía fama de dura y de exigente...Ella que era "uno" más, ahora se sentía "uno" menos...Tras lavarse la cara durante un rato con agua muy fría y echarse colirio, decidió que tenía que salir de allí. Al fin y al cabo, no había mucho trabajó y a su jefe le daría igual.
Habló con su jefe y tras inventarse una excusa, fue a casa de su mejor amiga, Angie. Angie era diseñadora gráfica como ella, solo que era freelance, por lo que trabajaba mucho en casa y era una opción segura en estas situaciones de emergencia...Bajó del taxi cuando llegó al portal, que estaba abierto y subió directamente al piso. A medida que iba subiendo en el ascensor notaba las ganas de llorar dificultándole la respiración y desenfocándo su mirada...Llamó al timbre y al momento notó ruidos en la casa, abrieron la puerta:
- Coño Brown ¿Qué haces tú por aquí?- Era Blueberry, el novio de Angie, acompañado de Leyla, su perra- Pasa, pasa...corre ven a la cocina, que estoy haciendo una tortilla riquísima y tengo que darle la vuelta que se me va a quemar- y salió corriendo en dirección a la cocina, seguido de su perra, que parecía encantada, de que su dueño de casi uno noventa se diera carreras por el pasillo de su casa como si tal cosa...
Cuando Brown llegó a la cocina, Blueberry había puesto un plato sobre la sartén y se disponía a hacer el magistral movimiento encima del fregadero. Con un movimiento preciso, dió la vuelta a la sartén sobre el plato y le enseñó a Brown una tortilla de patata con pimiento recien hecha.
- Que buena pinta tiene o ¿no?- comentó sin disimular una sonrisa de satisfacción y sin dejar de mirar el plato
-....
- Angie está en su despacho, currando...Pero...¿Qué te pasa?...¿Por qué lloras?
Thursday, September 11, 2008
Mr Gray (V): Envidia
Mr Gray (IV)
- Pero tío, que "punky"...Entiéndeme que no me parece mal...no seré yo el que te critique ahora, pero que "hard-core", pasando de ir al curro... - Era un alivio ver como Red le quitaba hierro al asunto - Además tú, que eres don "culo apretao Gray", que no se sale de lo establecido, ni de lo politicamente correcto...- eso aliviaba menos, ¡que cabrón! - Vale, ahora en serio, ¿por qué?, ¿qué coño te pasa por el melón para que un día te de por dejarlo todo?...
- Mil cosas... - contesté, mientras apartaba mi plato con restos de unos cayos a la madrileña, que podían ser mejores...
- Vamos hombre, no jodas...Hace un mes esas mil cosas también estaban y no te dio por dejar tu curro...
- Tienes razón - Concedí- Te lo cuento si me das un piti...
Red me pasó un Fortuna y me lo encendí pensando en lo que iba a contar, el tío no me quitaba ojo...
- Tu sabes que voy al curro en metro, ¿No?...A la salida de la estación de metro que está al lado de mi trabajo, hay un cine abandonado y en la puerta siempre hay mendigos que duermen allí, piden, se beben sus litros de Don Simón...Hacen lo que hace cualquier mendigo. Si en invierno vas pronto por la mañana al curro, la policia no los ha echado todavía a todos y te encuentras a un montón de ellos....Pero normalmente suele haber en esa zona tres o cuatro, que son los habituales. Como el trayecto que hago para ir al curro es siempre el mismo, ya me los conozco e imagino que ellos a mi también... Recuerdo que hace un tiempo tuve una semana de curro "infierno". Acostándome a las mil, levantándome muy pronto, muchísimo stress, currando como un cabrón. Ese día había dormido dos horas y por la mañana cuando fui a currar estaba lloviendo, me sentó más bien que lloviera. El metro estaba hasta arriba, hora punta y el viaje fue un coñazo. Medio mojado en el vagón, con el paraguas en la mano, los niños con la cartera en el metro, jodido de sueño, horrible... Cuando salí de mi estación de metro hasta los huevos de todo y con el puto paraguas tapándome de la lluvia, me encontré en el cine a uno de los mendigos habituales durmiendo...El tío se estaba tapando con una manta llena de mierda, él estaba más sucio todavía que la manta, además no tenía nada impermeable y se estaba empapando. No llevaba zapatillas ni calcetines y le tenías que ver los pies, los tenía llenos de mierda, más que uñas parecía que tenía mejillones...Olía fatal y a su alrededor tenía varios cartones de vino que ya se habia bebido....Pues, tío...Te parecerá raro....Pero tuve envidia de ese tío...Tuve envidia, en serio...Y por un momento quise ser él...Salir de mi vida y coger su vida sin responsabilidades, vacía...Dar el paso que él dio en su día. El paso que le llevó a estar en el estado en que se encontraba...Te lo puedes creer, ¿quién coño desea eso? ¿Qué coño le puede pasar a tu vida para que desees ser esa persona?...Estaba claro que algo fallaba y no sabía el qué...
Al día siguiente cuando iba al curro, había un montón de policia en la puerta del metro, justo en la puerta del cine...Alrededor también había gente que no era policia, mirando y cotilleando, viendo lo que había pasado...Le pregunté a un compañero del curro que andaba por allí y me dijo que a uno de los mendigos habituales le habían apuñalado por una manta. Los del SAMUR estaban intentando reanimarle, pero no lo consiguieron...Era el mendigo que yo había visto el día anterior...El mendigo del que tuve envidia...
- Pero tío, que "punky"...Entiéndeme que no me parece mal...no seré yo el que te critique ahora, pero que "hard-core", pasando de ir al curro... - Era un alivio ver como Red le quitaba hierro al asunto - Además tú, que eres don "culo apretao Gray", que no se sale de lo establecido, ni de lo politicamente correcto...- eso aliviaba menos, ¡que cabrón! - Vale, ahora en serio, ¿por qué?, ¿qué coño te pasa por el melón para que un día te de por dejarlo todo?...
- Mil cosas... - contesté, mientras apartaba mi plato con restos de unos cayos a la madrileña, que podían ser mejores...
- Vamos hombre, no jodas...Hace un mes esas mil cosas también estaban y no te dio por dejar tu curro...
- Tienes razón - Concedí- Te lo cuento si me das un piti...
Red me pasó un Fortuna y me lo encendí pensando en lo que iba a contar, el tío no me quitaba ojo...
- Tu sabes que voy al curro en metro, ¿No?...A la salida de la estación de metro que está al lado de mi trabajo, hay un cine abandonado y en la puerta siempre hay mendigos que duermen allí, piden, se beben sus litros de Don Simón...Hacen lo que hace cualquier mendigo. Si en invierno vas pronto por la mañana al curro, la policia no los ha echado todavía a todos y te encuentras a un montón de ellos....Pero normalmente suele haber en esa zona tres o cuatro, que son los habituales. Como el trayecto que hago para ir al curro es siempre el mismo, ya me los conozco e imagino que ellos a mi también... Recuerdo que hace un tiempo tuve una semana de curro "infierno". Acostándome a las mil, levantándome muy pronto, muchísimo stress, currando como un cabrón. Ese día había dormido dos horas y por la mañana cuando fui a currar estaba lloviendo, me sentó más bien que lloviera. El metro estaba hasta arriba, hora punta y el viaje fue un coñazo. Medio mojado en el vagón, con el paraguas en la mano, los niños con la cartera en el metro, jodido de sueño, horrible... Cuando salí de mi estación de metro hasta los huevos de todo y con el puto paraguas tapándome de la lluvia, me encontré en el cine a uno de los mendigos habituales durmiendo...El tío se estaba tapando con una manta llena de mierda, él estaba más sucio todavía que la manta, además no tenía nada impermeable y se estaba empapando. No llevaba zapatillas ni calcetines y le tenías que ver los pies, los tenía llenos de mierda, más que uñas parecía que tenía mejillones...Olía fatal y a su alrededor tenía varios cartones de vino que ya se habia bebido....Pues, tío...Te parecerá raro....Pero tuve envidia de ese tío...Tuve envidia, en serio...Y por un momento quise ser él...Salir de mi vida y coger su vida sin responsabilidades, vacía...Dar el paso que él dio en su día. El paso que le llevó a estar en el estado en que se encontraba...Te lo puedes creer, ¿quién coño desea eso? ¿Qué coño le puede pasar a tu vida para que desees ser esa persona?...Estaba claro que algo fallaba y no sabía el qué...
Al día siguiente cuando iba al curro, había un montón de policia en la puerta del metro, justo en la puerta del cine...Alrededor también había gente que no era policia, mirando y cotilleando, viendo lo que había pasado...Le pregunté a un compañero del curro que andaba por allí y me dijo que a uno de los mendigos habituales le habían apuñalado por una manta. Los del SAMUR estaban intentando reanimarle, pero no lo consiguieron...Era el mendigo que yo había visto el día anterior...El mendigo del que tuve envidia...
Thursday, September 04, 2008
Mr Gray (IV): Merienda
En anteriores capítulos, nuestro héroe pasó estas penalidades
Abró un ojo, estoy tiradísimo en el sofá de Red. Una foto de su madre me está mirando con una sonrisa que no deja de ser una mueca vaga de lo que algún día fue. Sigo tirado en su sofá, Red ha debido apagar la tele y la consola...De repente recuerdo la cantidad de tardes que pasé junto a Red en su casa, jugando cuando eramos pequeños...Su madre siempre me trató muy bien, era muy buena señora y hacía unos sandwiches de nocilla increibles...A veces son muy vagos los recuerdos que tienes de la gente que siempre ha estado ahí...Los padres de Red murieron hace 8 años en un accidente de tráfico, fue una putada como otra de las muchas que pasan en el mundo y de las que no enteras, porque están fuera de tu vida. Red se quedó en la casa en la que vivía con sus padres, pero solo, sin ningún control, sin hermanos, sin familia...Demasiado mayor para que le cuidaran y demasiado joven para comerse el marrón solo...Tuvo una época muy jodida, en la que juntó rabia contenida y excesos. Salir con él era una jodienda, porque si ligaba te dejaba tirado, si no, podía demacrarse por ahí tirado en cualquier garito, o le podía dar por la violencia y eso era peor...Por aquel entonces yo empecé a salir con Brown y le perdí un poco la pista. Es algo que me jode reconocer, en parte siempre he pensado que le fallé que le dejé tirado mientras él seguía con sus excesos y machacándose.
Hasta que un día Red vinó a mi casa con su pecera con dos peces de colores y me dijo:
- Me marcho...Creo que me voy a ir por un tiempo...Si, un tiempo...Toma, te dejo las llaves de mi casa y a mis peces...Me los cuidas ¿Vale?...Puedes pasarte con alguna chavala si pillas, pero dejamelo todo recogido y limpio, ¿vale?
-Vale tío, ¿pero te vas por mucho tiempo?...- Le dije mientras procesaba lo que me había soltado de su casa
- Si
- ¿A Dónde?
- Al Tibet...
Siempre he pensado que se tiró el rollo de mala manera y que me vaciló, ¡¡¡¡que cabrón!!!...Cuidé a sus peces y su casa. Al cabo de catorce meses volvió, claro que los peces ya se habían muerto. Nunca he sabido lo que hizo en ese tiempo y él no me ha contado nada, sólo sé que el tío vino mucho más centrado y más tranquilo. A lo mejor si se fue a meditar al Tibet, no sé...
Me levanto del sofá y voy a la cocina a beber agua...Me encuentro a Red fumando y cantando, mientras que abre una lata que parece de comida para perros: "Que quereís de mi, es mi honra o mi dinero...De lo uno carezco y lo otro es una anomalía en esta viiiiiiiiida...Mirad las chicas van cantando Sha la la la la laaaaaaa"
- ¿Qué haces tío? -le pregunto desde la puerta
- La merienda
- ¿Un sandwich de nocilla?- le pregunto mirando al suelo y sonriendo para mi
- No tío, que buenos estaban-dice mientras sonríe con complicidad-Tenemos de primero fabada y de segundo callos a la madrileña...Tenía un par de latas que se me iban a echar a perder y ya aprovecho que estás aquí, que eres de confianza y no te quejas, y nos las empotramos tranquilamente con un par de cerves...¿Te parece?
Abró un ojo, estoy tiradísimo en el sofá de Red. Una foto de su madre me está mirando con una sonrisa que no deja de ser una mueca vaga de lo que algún día fue. Sigo tirado en su sofá, Red ha debido apagar la tele y la consola...De repente recuerdo la cantidad de tardes que pasé junto a Red en su casa, jugando cuando eramos pequeños...Su madre siempre me trató muy bien, era muy buena señora y hacía unos sandwiches de nocilla increibles...A veces son muy vagos los recuerdos que tienes de la gente que siempre ha estado ahí...Los padres de Red murieron hace 8 años en un accidente de tráfico, fue una putada como otra de las muchas que pasan en el mundo y de las que no enteras, porque están fuera de tu vida. Red se quedó en la casa en la que vivía con sus padres, pero solo, sin ningún control, sin hermanos, sin familia...Demasiado mayor para que le cuidaran y demasiado joven para comerse el marrón solo...Tuvo una época muy jodida, en la que juntó rabia contenida y excesos. Salir con él era una jodienda, porque si ligaba te dejaba tirado, si no, podía demacrarse por ahí tirado en cualquier garito, o le podía dar por la violencia y eso era peor...Por aquel entonces yo empecé a salir con Brown y le perdí un poco la pista. Es algo que me jode reconocer, en parte siempre he pensado que le fallé que le dejé tirado mientras él seguía con sus excesos y machacándose.
Hasta que un día Red vinó a mi casa con su pecera con dos peces de colores y me dijo:
- Me marcho...Creo que me voy a ir por un tiempo...Si, un tiempo...Toma, te dejo las llaves de mi casa y a mis peces...Me los cuidas ¿Vale?...Puedes pasarte con alguna chavala si pillas, pero dejamelo todo recogido y limpio, ¿vale?
-Vale tío, ¿pero te vas por mucho tiempo?...- Le dije mientras procesaba lo que me había soltado de su casa
- Si
- ¿A Dónde?
- Al Tibet...
Siempre he pensado que se tiró el rollo de mala manera y que me vaciló, ¡¡¡¡que cabrón!!!...Cuidé a sus peces y su casa. Al cabo de catorce meses volvió, claro que los peces ya se habían muerto. Nunca he sabido lo que hizo en ese tiempo y él no me ha contado nada, sólo sé que el tío vino mucho más centrado y más tranquilo. A lo mejor si se fue a meditar al Tibet, no sé...
Me levanto del sofá y voy a la cocina a beber agua...Me encuentro a Red fumando y cantando, mientras que abre una lata que parece de comida para perros: "Que quereís de mi, es mi honra o mi dinero...De lo uno carezco y lo otro es una anomalía en esta viiiiiiiiida...Mirad las chicas van cantando Sha la la la la laaaaaaa"
- ¿Qué haces tío? -le pregunto desde la puerta
- La merienda
- ¿Un sandwich de nocilla?- le pregunto mirando al suelo y sonriendo para mi
- No tío, que buenos estaban-dice mientras sonríe con complicidad-Tenemos de primero fabada y de segundo callos a la madrileña...Tenía un par de latas que se me iban a echar a perder y ya aprovecho que estás aquí, que eres de confianza y no te quejas, y nos las empotramos tranquilamente con un par de cerves...¿Te parece?
Tuesday, August 26, 2008
Mr Gray (III): Gray analizando
En anteriores episodios de Mr. Gray
El teléfono vibró, era Brown la que llamaba...Había estado esperando esa llamada toda la mañana y como pensaba mis niveles de ansiedad se dispararon a niveles sorprendentemente altos...No quería contestar, notaba esa sensación tan familiar en el estomago, cerrándose por momentos....Tras cinco segundo que me parecieron horas el teléfono dejó de vibrar...Respiré con alivio y al momento me di cuenta de que no podía ser, no podía estar así, Brown era mi novia y mi reacción no era normal. El simple hecho de hablar con ella no me podía angustiar de esa manera. Había algo que no me cuadraba, algo de lo que había hecho esa mañana me parecía tan horrible que no se lo quería contar, pero realmente no había hecho nada tan malo ¿o sí?...Me dije:
"¡Analiza coño, analiza Gray!...Llevas años analizando la situación de empresas de todo tipo, trabajando en situaciones muy jodidas y siempre has tenido capacidad para hacer el análisis adecuado y tomar la mejor decisión. No puede ser que eso no lo puedas hacer hoy y ahora, con esta mañana y con la situación que estás viviendo. Vamos por partes:
1) Hoy no he ido al trabajo y tengo la intención de no volver en mi vida. Vale, no hay lugar a la discusión. Además eso no es lo que más me agobia, es una decisión mía y ha sido un puñetero alivio, una liberación...
2) Me he tirado toda la mañana con Red, en el bar de enfrente de casa tomando tercios...De hecho voy un poquito tocado y ese es uno de los motivos por los que no quiero hablar con Brown, porque siempre me pilla cuando voy pedo e intento disimularlo...y no creo que le haga mucha gracia que esté borracho a la una y media de la tarde...aunque pensándolo bien, yo estoy de puta madre...
3) Estoy en casa de Red, tirado en su sofá en una postura en la que me estoy destrozando la espalda. El cabrón me ha traido a su casa y me ha dejado con la Play Station en su salón...Me ha dicho "Te pongo un juego de esos de pegar hostias, que hoy a ti te hace falta descargar tensión...
Y nada de pirarte a tu casa, que te pueden entrar los siete males, no jodas"...No le he dicho nada, porque sé que el tío ha currado por la noche en el bar y además, el cabrón se ha portado tomando tercios conmigo toda la mañana...Luego me ha dicho no se que, de migraña post-coital y algo de Betty Boop, y como le he debido mirar con cara de acelga, porque no me enteraba, me ha puesto el juego y me ha dicho: "Tú, a pegar hostias. Te pegas con el mando para sacar los trucos y las magias de los jugadores, como todo hijo de vecino, que estoy hecho polvo..." y se ha marchado a dormir...
4) Brown es mi novia, mi futura esposa, mi planificadora de vida, mi gestora de eventos sociales, mi censora de conductas descarriadas....A lo mejor me estoy rallando un poquito con ella....Si...No...Buf...
5) Llevo tres meses sin pegar un buen polvo en condiciones...Bueno, eso no tiene nada que ver con esto...¿o si?...No sé...
Me quedé un rato mirando la televisión...La presentación del juego se desarrollaba en la pantalla en un bucle en el que se mostraban los golpes más característicos de cada uno de los jugadores y peleas entre ellos en los diferentes escenarios que se habían diseñado en el juego...
El teléfono vibró de nuevo, era Brown la que llamaba...Mi estómago se empezó a cerrar otra vez...
El teléfono vibró, era Brown la que llamaba...Había estado esperando esa llamada toda la mañana y como pensaba mis niveles de ansiedad se dispararon a niveles sorprendentemente altos...No quería contestar, notaba esa sensación tan familiar en el estomago, cerrándose por momentos....Tras cinco segundo que me parecieron horas el teléfono dejó de vibrar...Respiré con alivio y al momento me di cuenta de que no podía ser, no podía estar así, Brown era mi novia y mi reacción no era normal. El simple hecho de hablar con ella no me podía angustiar de esa manera. Había algo que no me cuadraba, algo de lo que había hecho esa mañana me parecía tan horrible que no se lo quería contar, pero realmente no había hecho nada tan malo ¿o sí?...Me dije:
"¡Analiza coño, analiza Gray!...Llevas años analizando la situación de empresas de todo tipo, trabajando en situaciones muy jodidas y siempre has tenido capacidad para hacer el análisis adecuado y tomar la mejor decisión. No puede ser que eso no lo puedas hacer hoy y ahora, con esta mañana y con la situación que estás viviendo. Vamos por partes:
1) Hoy no he ido al trabajo y tengo la intención de no volver en mi vida. Vale, no hay lugar a la discusión. Además eso no es lo que más me agobia, es una decisión mía y ha sido un puñetero alivio, una liberación...
2) Me he tirado toda la mañana con Red, en el bar de enfrente de casa tomando tercios...De hecho voy un poquito tocado y ese es uno de los motivos por los que no quiero hablar con Brown, porque siempre me pilla cuando voy pedo e intento disimularlo...y no creo que le haga mucha gracia que esté borracho a la una y media de la tarde...aunque pensándolo bien, yo estoy de puta madre...
3) Estoy en casa de Red, tirado en su sofá en una postura en la que me estoy destrozando la espalda. El cabrón me ha traido a su casa y me ha dejado con la Play Station en su salón...Me ha dicho "Te pongo un juego de esos de pegar hostias, que hoy a ti te hace falta descargar tensión...
Y nada de pirarte a tu casa, que te pueden entrar los siete males, no jodas"...No le he dicho nada, porque sé que el tío ha currado por la noche en el bar y además, el cabrón se ha portado tomando tercios conmigo toda la mañana...Luego me ha dicho no se que, de migraña post-coital y algo de Betty Boop, y como le he debido mirar con cara de acelga, porque no me enteraba, me ha puesto el juego y me ha dicho: "Tú, a pegar hostias. Te pegas con el mando para sacar los trucos y las magias de los jugadores, como todo hijo de vecino, que estoy hecho polvo..." y se ha marchado a dormir...
4) Brown es mi novia, mi futura esposa, mi planificadora de vida, mi gestora de eventos sociales, mi censora de conductas descarriadas....A lo mejor me estoy rallando un poquito con ella....Si...No...Buf...
5) Llevo tres meses sin pegar un buen polvo en condiciones...Bueno, eso no tiene nada que ver con esto...¿o si?...No sé...
Me quedé un rato mirando la televisión...La presentación del juego se desarrollaba en la pantalla en un bucle en el que se mostraban los golpes más característicos de cada uno de los jugadores y peleas entre ellos en los diferentes escenarios que se habían diseñado en el juego...
El teléfono vibró de nuevo, era Brown la que llamaba...Mi estómago se empezó a cerrar otra vez...
Sunday, August 24, 2008
Mr Gray (II)
Previously on Mr Gray
Noche de infierno en el bar. Una fiesta de empresa hizo que la noche rutinaria de un miércoles pasase a ser como una noche de findesemana normal. Y claro, allí estaba yo poniendo copas a diestro y siniestro, a gente que no está acostumbrada a salir y que pierde los papeles de manera fácil con el alcohol, y yo venga a poner buena cara. No me quejo, porque eso es pasta para el bar y algo me caerá a mí, pero bueno...Además, una chica en la barra me estuvo poniendo ojitos de Betty Boop toda la noche y tampoco la iba a llevar la contraria, ¿No?, así que no fue tan mala noche...Me presenté en el bar de enfrente de casa a las diez y media de la mañana, después de despedirme educadamente de Betty. Nada más entrar le pedí a Federico el desayuno habitual de los días de mucho curro:
- ¿Qué pasa Federico?...Un bocata de bacon con queso y un tercio de Mahou bien fresquito, que vengo seco.
- Te va a salir una úlcera de caballo con estos desayunos, Red- Me contestó Federico con su aire de siempre, mientras me ponía el tercio. Yo me encendí un piti y le observé...Fedérico era un tipo grande y fuerte, y muy serio, muy muy serio. Siempre había pensado que era un secundario perfecto para los Soprano, claro que nunca se lo había dicho, imaginate que le sienta mal y me pega un guantazo que me desmonta...¡Quita, quita!...Además, me tenía cierta simpatía, porque había conocido a mis viejos y por aquello de que yo curraba en hostelería y tal...
- ¿Qué tal por aquí?-pregunté
- Como siempre, ni más rico, ni más pobre, sólo un poco más viejo...
- ¿Un cigarro?
- Mataté tu solo - esa era la respuesta estándar a la pregunta, pero siempre me hacía gracia y siempre se lo preguntaba y él siempre me contestaba lo mismo...
- ¿Y el marca donde anda? - le pregunte mientras miraba por la barra a ver si lo veía
- Lo tiene tu vecino - me dijo mientras señalaba a una mesa en la que estaba Mr Gray
Ahí estaba Mr Gray con su traje y su corbata, leyendo el Marca muy atentamente, con uno de los muchos "cafeses" que se debía tomar al día...Debía de venir de hacerse unos análisis porque a estas horas de la mañana solía estar currando...Le pedí a Federico que me llevara el bocata a esa mesa y me acerqué allí con mi tercio:
- ¿Qué tal cabrón?¿Haciendo investigaciones para conseguir el premio nobel de economía? - le solté mientras me sentaba enfrente de él
- ¿Qué tal Red como vas? - Me contestó Mr Gray
- Muerto...Desayuno y me acuesto ya, que menuda noche he tenido en el bar...¿Qué haces tu por aquí?¿Has tenido análisis de sangre o alguna historia de estas?
- He dejado mi curro - Me contestó mientras cerraba el Marca. Nos quedamos los dos en silencio, mirándonos...Suspiré porque sabía lo que se me venía encima...
- Federico trae dos tercios más para aquí que esto hay que celebrarlo... y otro bocata de bacon con queso para este chaval, que está en el chasis el jodío...Ponlo a mi cuenta todo, porfavor - Dije mientras señalaba a Mr Gray
Mr Gray sonrió
Noche de infierno en el bar. Una fiesta de empresa hizo que la noche rutinaria de un miércoles pasase a ser como una noche de findesemana normal. Y claro, allí estaba yo poniendo copas a diestro y siniestro, a gente que no está acostumbrada a salir y que pierde los papeles de manera fácil con el alcohol, y yo venga a poner buena cara. No me quejo, porque eso es pasta para el bar y algo me caerá a mí, pero bueno...Además, una chica en la barra me estuvo poniendo ojitos de Betty Boop toda la noche y tampoco la iba a llevar la contraria, ¿No?, así que no fue tan mala noche...Me presenté en el bar de enfrente de casa a las diez y media de la mañana, después de despedirme educadamente de Betty. Nada más entrar le pedí a Federico el desayuno habitual de los días de mucho curro:
- ¿Qué pasa Federico?...Un bocata de bacon con queso y un tercio de Mahou bien fresquito, que vengo seco.
- Te va a salir una úlcera de caballo con estos desayunos, Red- Me contestó Federico con su aire de siempre, mientras me ponía el tercio. Yo me encendí un piti y le observé...Fedérico era un tipo grande y fuerte, y muy serio, muy muy serio. Siempre había pensado que era un secundario perfecto para los Soprano, claro que nunca se lo había dicho, imaginate que le sienta mal y me pega un guantazo que me desmonta...¡Quita, quita!...Además, me tenía cierta simpatía, porque había conocido a mis viejos y por aquello de que yo curraba en hostelería y tal...
- ¿Qué tal por aquí?-pregunté
- Como siempre, ni más rico, ni más pobre, sólo un poco más viejo...
- ¿Un cigarro?
- Mataté tu solo - esa era la respuesta estándar a la pregunta, pero siempre me hacía gracia y siempre se lo preguntaba y él siempre me contestaba lo mismo...
- ¿Y el marca donde anda? - le pregunte mientras miraba por la barra a ver si lo veía
- Lo tiene tu vecino - me dijo mientras señalaba a una mesa en la que estaba Mr Gray
Ahí estaba Mr Gray con su traje y su corbata, leyendo el Marca muy atentamente, con uno de los muchos "cafeses" que se debía tomar al día...Debía de venir de hacerse unos análisis porque a estas horas de la mañana solía estar currando...Le pedí a Federico que me llevara el bocata a esa mesa y me acerqué allí con mi tercio:
- ¿Qué tal cabrón?¿Haciendo investigaciones para conseguir el premio nobel de economía? - le solté mientras me sentaba enfrente de él
- ¿Qué tal Red como vas? - Me contestó Mr Gray
- Muerto...Desayuno y me acuesto ya, que menuda noche he tenido en el bar...¿Qué haces tu por aquí?¿Has tenido análisis de sangre o alguna historia de estas?
- He dejado mi curro - Me contestó mientras cerraba el Marca. Nos quedamos los dos en silencio, mirándonos...Suspiré porque sabía lo que se me venía encima...
- Federico trae dos tercios más para aquí que esto hay que celebrarlo... y otro bocata de bacon con queso para este chaval, que está en el chasis el jodío...Ponlo a mi cuenta todo, porfavor - Dije mientras señalaba a Mr Gray
Mr Gray sonrió
Wednesday, May 07, 2008
Mr Gray (I)
Cuando sonó el despertador Mr Gray se quedó en la cama 5 minutos más, los que le permitía la función Snooze del despertador. Esa manía, que había adquirido con el paso del tiempo, le permitía pensar en las tareas que tenía que llevar a cabo en el trabajo. En cuanto el despertador volvía a sonar se levantaba y nada más salir de la cama notaba en el estómago la ansiedad de inicio del día.
Tras tomarse el primer café de la mañana (su record personal eran trece cafés en un día), fue al baño a ducharse y a asearse. Salió de la ducha con la toalla enrollada a la cintura, sin terminar de secar y fue directo al espejo del baño que estaba empañado... Con el paso de los años había desarrollado el hábito de quitar el vaho del espejo con la mano nada más ducharse, mientras que con la otra mano se echaba el pelo mojado para atras. Eso le permitía observarse en el espejo antes de afeitarse y peinarse. Fue en ese momento, cuando se vió, semidesnudo, medio dormido y jodido por el día que tenía por delante, cuando se dió cuenta de lo poco que se gustaba a si mismo y lo poco que le gustaba su vida...
Tras afeitarse y vestirse salió a la calle camino del trabajo, hacía sol y llevaba un libro para el trayecto en metro entre casa y el trabajo. Afortunadamente pudo sentarse en el vagón de metro y mientras abría el libro y emitía un ligero suspiro (manía que había adquirido cada vez que iniciaba la lectura de cualquier cosa), se dió cuenta de que era lo que tenía que hacer y todo cobró forma en su cabeza.
Mr Gray era de esas personas que temían pasarse de parada siempre que montaba en transporte público. Siempre se preparaba para salir o entrar de cualquier metro o autobús antes que los demás, le producía satisfacción esos momentos de espera hasta que llegaba la parada y por supuesto salir el primero en la estación, a no ser que le cediera salir primero a una chica o a una persona mayor. Pero cuando llegó su transbordo, no se movió de su asiento. No se bajó del metro, siguió leyendo su libro, ajeno al resto del mundo.
Me gustaría poder deciros que tenía muy clara su decisión, que no dudó en ningún momento, pero no fue así. En la siguiente parada una punzada de pánico, se le clavó en el estomago, podía dar marcha atrás y llegar con un ligero retraso al trabajo, nadie lo notaría, ya había ido muy lejos, ¿No?. Pero se limitó a respirar profundamente y a seguir leyendo su libro. No volvería a ir a trabajar a ese sitio. Nunca.
Tras hacer el recorrido de la línea de metro entero y cambiar de sentido Mr Gray llegó a la parada que le dejaba en su casa. Salió del metro y el sol seguía en lo alto, ya eran las diez, por lo que optó por tomarse un café en un bar de su barrio (La adicción a la cafeína se empezaba a sentir en su cuerpo). Se sentó en la barra del bar y saludó al camrero que le conocía de vista. Cogió el Marca (un poquito de cultura siempre viene bien) y pidió un café. Fue justo en el momento en que abrió el periódico, cuando tomó conciencia de lo que había hecho, de las repercusiones que tendría y de que se lo tendría que explicar a Mrs Brown...
Tras tomarse el primer café de la mañana (su record personal eran trece cafés en un día), fue al baño a ducharse y a asearse. Salió de la ducha con la toalla enrollada a la cintura, sin terminar de secar y fue directo al espejo del baño que estaba empañado... Con el paso de los años había desarrollado el hábito de quitar el vaho del espejo con la mano nada más ducharse, mientras que con la otra mano se echaba el pelo mojado para atras. Eso le permitía observarse en el espejo antes de afeitarse y peinarse. Fue en ese momento, cuando se vió, semidesnudo, medio dormido y jodido por el día que tenía por delante, cuando se dió cuenta de lo poco que se gustaba a si mismo y lo poco que le gustaba su vida...
Tras afeitarse y vestirse salió a la calle camino del trabajo, hacía sol y llevaba un libro para el trayecto en metro entre casa y el trabajo. Afortunadamente pudo sentarse en el vagón de metro y mientras abría el libro y emitía un ligero suspiro (manía que había adquirido cada vez que iniciaba la lectura de cualquier cosa), se dió cuenta de que era lo que tenía que hacer y todo cobró forma en su cabeza.
Mr Gray era de esas personas que temían pasarse de parada siempre que montaba en transporte público. Siempre se preparaba para salir o entrar de cualquier metro o autobús antes que los demás, le producía satisfacción esos momentos de espera hasta que llegaba la parada y por supuesto salir el primero en la estación, a no ser que le cediera salir primero a una chica o a una persona mayor. Pero cuando llegó su transbordo, no se movió de su asiento. No se bajó del metro, siguió leyendo su libro, ajeno al resto del mundo.
Me gustaría poder deciros que tenía muy clara su decisión, que no dudó en ningún momento, pero no fue así. En la siguiente parada una punzada de pánico, se le clavó en el estomago, podía dar marcha atrás y llegar con un ligero retraso al trabajo, nadie lo notaría, ya había ido muy lejos, ¿No?. Pero se limitó a respirar profundamente y a seguir leyendo su libro. No volvería a ir a trabajar a ese sitio. Nunca.
Tras hacer el recorrido de la línea de metro entero y cambiar de sentido Mr Gray llegó a la parada que le dejaba en su casa. Salió del metro y el sol seguía en lo alto, ya eran las diez, por lo que optó por tomarse un café en un bar de su barrio (La adicción a la cafeína se empezaba a sentir en su cuerpo). Se sentó en la barra del bar y saludó al camrero que le conocía de vista. Cogió el Marca (un poquito de cultura siempre viene bien) y pidió un café. Fue justo en el momento en que abrió el periódico, cuando tomó conciencia de lo que había hecho, de las repercusiones que tendría y de que se lo tendría que explicar a Mrs Brown...
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